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Tu imagen, la ropa que usas

Hoy quiero hablar sobre nuestra imagen, la ropa que usamos habla mucho de nosotros pero pocas si acaso alguna vez se nos habla de su importancia en nuestra vida profesional, ese es mi objetivo en este día, porque como luces es parte de lo que eres y también del proceso de convertirse en terapeuta. 

Tu imagen es la mejor tarjeta de presentación, personalmente creo que pocas personas asistirían más de una vez donde un terapeuta mal vestido y sin estilo, si bien es cierto que lo importante es lo de adentro el empaque hace que las personas se alejen o se acerquen.

Sin importar tu edad puedes lucir profesional con prendas simples, puedes y yo diría que debes encontrar tu propio estilo, sentirte cómodo con lo que estás usando, hoy quiero darles algunas recomendaciones para vestir adecuadamente en nuestro mundo profesional, más allá de modas o actualidad tiene que ver con prudencia, he aquí mi lista de lo que no se debe hacer
Ropa muy ajustada: En primer lugar no suele ser cómoda y debes sentirte relajado y seguro delante del paciente, además es un punto de distracción para el paciente.

Nada de mostrar mucha piel, de nuevo distracción, está bien para salir por las noches o fines de semana pero para nada para presentarnos en el trabajo


Muchos accesorios: Junto con las dos anteriores representan un ataque en contra de la concentración de la persona que tenemos enfrente.

 Cero accesorios o atuendos referentes a una religión específica: Independientemente de cuán devoto seas, tu lugar de trabajo, principalmente cuando se trata de terapia no es el mejor lugar para mostrarlo, podría crear murallas entre tú y el paciente que también viene con sus preferencias en la cabeza, a menos que el centro donde labores sea únicamente para personas de denominada religión , abstente de mostrar tus ideales con lo que vistes,.

No intentes imitar, a la hora de vestirte encuentra tu estilo, que sea formal o semi- formal dependiendo de la hora y el día de la semana.

No improvises, si sientes que no logras encontrar tu estilo y tu vestuario no te convence, un poco de ayuda profesional no sería mala idea, recuerda que el punto es venderte con una imagen que diga “puedes confiar en mí”.

Antes de vestirte para ir a trabajar pregúntate ¿Confiaría yo en una persona que luzca como yo? Si la respuesta es NO, haz algo al respecto inmediatamente. No se trata de seguir modas sino de usar la ropa para ayudarte y no para lo contrario. 

Comentarios

  1. Buenísimos consejos, Nath. Además son extensibles a muchas profesiones.

    Vestirse para ir a trabajar tiene su arte y uno se da cuenta después de haber sido estudiante muchos años.

    Cuando cambié de vida y me tocó trabajar, mi armario estaba lleno de jeans y camisetas informales. Ahí me di cuenta de la importancia que tenía el vestuario. :D

    Lo peor no era sólo que no tenía prendas de otro "estilo", sino que estaba completamente perdida en el asunto.

    Luego fui adaptándome, poquito a poco, y aprendiendo de las "improvisaciones". Tienes razón. A veces uno necesita ayuda para proyectar esa imagen que inspire confianza. Una primera impresión negativa puede hacer mucho daño.

    Saludos dominicales!!

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  2. Tus comentarios siempre oportunos! Complementan mis entradas! Saludos dominicales para ti también!

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  3. Es relativo lo que comentan; ya que depende del tipo y edad del paciente, niño, adolecente, adulto o adulto mayor por ejemplo. De hecho es importante proyectar una imágen agradable y que pueda brindar confianza a un cliente ( aludiendo a Carl Rogers ). Pero es igual de importante y de tener en cuenta la imágen para las siguientes sesiones en que ya se conoce al paciente en su estilo de vestir.

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  4. Es válido aunque relativo lo que comentan. Depende mucho del tipo de paciente o cliente ( aludiendo a Carl Rogers ). Por ejemplo,ante un adolescente será mejor no mostrar una imágen formal como tampoco una informal para otros. Es cierto que para la primera entrevista se requiere de un buena imágen, pero después será necesario reflejar el estilo según el cliente.

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  5. Estoy completamente de acuerdo con respecto a lo relativo de esta entrada, quizás no dejé claro que no se trata de formalidad o seriedad sino de mostrar una imagen adaptada aterrizada y que no se incómoda ni para ti ni para el paciente. Existen muchos más "depende" como la clase socioeconómica, el país donde te encuentres, si el ámbito es público o privado, si el paciente es adulto, adolescente o niño, etc.

    En la próxima semana publicaré una segunda parte de esta entrada basada en una Conferencia de la Universidad de Barcelona a la que asistí el jueves pasado.

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